martes, 28 de febrero de 2017

TEXTOS SOBRE OBRAS DEL MUBAM: PRIMER VOLUMEN

Rasgos de emoción en un vínculo polifónico


Para Ángela Sánchez-Lafuente y Charo Guarino,
que inundan de presencia, aún en su ausencia.

Y a todos los componentes de “Canna brevis”, teatro leído.

Convenidos en el nacimiento de este libro polifónico, se advierte que, urdidas a la trama principal, hay también historias de amor, relaciones humanas y aspiraciones profesionales.

Esta actividad cultural que señalamos hoy, aquí, es un juego inteligente que incita a la agudeza: se le hace un guiño de complicidad al escritor y a la compleja escritura fragmentaria, y cuyo eje es un cuadro —obra de arte— que puede abordarse con multiperspectivismo literario.
En el cimiento de aparente desorden, se da un encadenamiento de las múltiples secuencias presentadas.

El libro y sus editores esbozan su propio sumario de lectura, competencia palpitante, segura de ser arte, que comparten los Servicios de la Universidad de Murcia y la asociación APROMUBAM. 


      La existencia está hecha de azares y coincidencias, y lo que no se puede discutir es el esmero con que se ha trabajado.
     Una situación limitada es una ventaja para concluir en una obra. Y así, un notable número de originales son la médula espinal de esta empresa artístico-literaria y su entusiasmo.
         El momento álgido se produce cuando se ha presentado el libro de resultado.
       Más que un libro. Los libros de este tipo de género híbrido entre pintura artística, poesía visual, exploración analítica, narrativa y arte escénico, parte de formas creativas para despertar el interés y la atención del público lector.

     
El proyecto tiene su espacio debido al éxito de la convocatoria, por la que uno de sus objetivos es llevar el libro de arte confluyente a la calle a través de espacios culturales que colaboran. Esta modalidad de libro se configura como pieza en sí misma.
     No solo se programa para escritores y poetas consagrados sino que también se apuesta por los emergentes.
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     Cada vez son más los creadores que habitan un espacio para sus destrezas, experiencia y práctica, más allá de los límites del arte, y favoreciendo la comunicación.
    Si entendemos la práctica artística como una forma de investigación podemos afirmar que hay un valor en el trabajo de estos poetas, escritores e investigadores, que abren puertas.

          Es un hecho: ya se puede hablar de que el libro está.
     Se ha presentado en sociedad: es público. Y, por tanto, se puede adquirir y leer.
    Hablamos de trayectoria que dialoga con la vida, con la muerte, con el amor; declama de las pérdidas, del dolor y todo lo que tiene que ver con la vida cotidiana. Este cuadro sometido a la mirada de la literatura contiene una historia personal pero también parte de un sentir común con otras mujeres de la época y de otros instantes.

     Mirar y ver un cuadro del Museo de Bellas Artes de Murcia, (MUBAM), y contarlo desde diferentes posibilidades es una idea que surge del escritor y presidente a la asociación Santiago Delgado, que se sometió a APROMUBAM, y lo acogió, con el placet para que fuera una realidad práctica.
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        Se presentó como proyecto a la coordinación de Cultura de la Universidad de Murcia: que lo acoge y lo incluye en su programación, con la implicación de la Editorial universitaria EDITUM.

     Se ha generado una nueva sinergia dentro del sector, que apuesta por obras literarias sinceras y emocionantes.


  La pintura, la poesía, la performance... todo cabe en su gusto por promover y dar cabida con mimo y cuidado a propuestas que difícilmente serían accesibles al público a través de los circuitos tradicionales de publicación. Sin destacar en el mundo de la edición, su propuesta cuida cada proyecto. Prácticas artístico-literarias desarrolladas en tiempos pasados y que, actualizadas, generan nuevos estímulos, con el objetivo de estímulo y ofrecimiento de un trabajo personal y atemporal, sin incurrir en el catálogo, y que el formato de libro fuera una obra de arte en sí misma. 


           Pues parece que ya está ¿verdad?
      Falta el ‘bautizo’: el nombre, pues solo lo que se nombra pasa a consolidar su existencia. Y se titula y aplica el nombre de LienzoYpapel, propiciada simbiosis y sagaz título aportado por la periodista y profesora Leticia Varó.

      Hay palabras que se imponen por necesidad más comunicativa que histórica; por la abundancia de su presencia en el escenario del pensamiento y de la cultura: van rellenando la ausencia.

      Las palabras nunca son inocuas ni candorosas; comprometen a quien las usa y a quien las acepta. No es el momento, aquí, ahora, de trazar su compleja y sinuosa arqueología.        La palabra es aire, benigno o tormentoso; aliento que inspira, y concede fuerza y vigor; y que se alía con la inteligencia y la imaginación simbólica. Por eso mismo tiene su expansión en la aventura de conocimiento, en los aspectos del arte y la literatura.

    “LienzoYpapel, se designa así a la serie que, hoy, se inaugura e inicia con este primer volumen: el lienzo —cuadro— lo pone el MUBAM y el “papel” —creatividad literaria— lo aportan los participantes. En unidad solidaria y armonía. Y caminar sobre las paradojas actuales que esta práctica representa. 
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     Así se emprendió este singular concurso literario: primero, el participante presenta un proyecto, —en la modalidad que se desee: ensayo, poesía, relato, teatro—. Tras ser estimados por un Jurado anónimo, se invita a los seleccionados a una disertación experta ante el cuadro seleccionado de entre los fondos del MUBAM. Una situación en la que la participación ha sido activa y ha generado algo nuevo, un ambiente creativo y crítico.

    A partir de ahí, comienzan los plazos de elaboración de textos y presentación de originales escritos.
    El artista y el escritor son exploradores del presente. Su principal misión es la búsqueda, que haya sinergias, momentos de aprendizaje, de experiencias, de modo que se fortalece el intercambio desde el principio.

      Tiene que haber un lugar para la lentitud y la reflexión, por el propio bien del arte y la literatura, así como para la experimentación y el juego. 


    Este primer resultado es un libro colectivo, de autores y textos diversos, pero que inexcusablemente tienen en común el centro de gravedad en el cuadro del pintor italiano, que vivió en Madrid, Bartolomeo Cavarozzi, ‘Santa Catalina de Alejandría’. (Probable e intuitivo trasunto cristianizado de Hipatia de Alejandría, la filósofa de preclara inteligencia y amplia sabiduría).


   Y con el libro salido de imprenta, se ha formulado convocatoria pública. Se ha reunido, en el Hemiciclo de la Facultad de Letras, a quienes han estimado asistir y escuchar a los diversos autores que han conformado esta publicación. 


     En la sesión de expositiva promoción ha abierto la sesión la Coordinadora de Cultura, Diana de Paco, con quien compartían mesa Carmen Sánchez Manzanares, coordinadora del Servicio de Publicaciones, y el presidente de APROMUBAM, Santiago Delgado.

      Cada quien ha expuesto y comentado los avatares desde el inicio de la convocatoria hasta hoy, en que el libro ya pertenece a los lectores.
     En su trabajo comenzaron a pensar en el libro como objeto y en la contingente producción de tirada pequeña o media: el desarrollo del concepto de la publicación, esa arboleda interna siempre cambiante y siempre igual. Los humanos cambiamos por fuera, e incluso internamente. Un nuevo libro siempre aporta la renovación y la continua creación.

   En ese sentido, el libro de que hablamos es un arcoiris, tan presente en esta exposición, que puede apasionar por lo que tiene de símbolo, de puente entre mundos, de frágil belleza que se observa de un lado a otro, de un extremo a su opuesto.

Rememoro una sesión de estudio sobre Tomás de Aquino en la que se exploraba la diferencia entre un enunciado evidente para cualquiera y un enunciado evidente sólo para los cultos. «Que el todo es mayor que la parte resulta incuestionable para todo el mundo; pero que los ángeles no ocupan un espacio lo es solo para quien sabe qué es un ángel».

—¿Y cómo se sabe qué es un libro arcoiris?
    Leyendo este libro sería un ejemplo.
     
El recién publicado primer tomo de este ambicioso proyecto editorial hará las delicias del aficionado al arte que aspira a explorar y qué ve cuando mira el cuadro de santa Catalina de Alejandría, y también de quien sienta curiosidad por conocer el proceso de formación.
La reconstrucción de este complejo proceso pone de manifiesto que algunas creencias cristianas son fruto de una progresiva decantación a partir de elementos previos amalgamados en el crisol cultural que es el Mediterráneo helenístico-romano, una dificultad que no ha intimidado al equipo de tribunal calificador.
     

         Canto a la belleza

Las mencionadas descripciones, con la coherencia que sin merma de realidad, (visibilidad y realidad), hablan de materia artística y, a su vez, se convierten en arte.
 La alternativa estética o artística, tema central del libro que estamos comentando, no deja de ser una aproximación y un canto a la belleza, que se estima incluida la abstracción y el misticismo.
Los autores del libro, con amenidad notable tratándose de este tema, abordan cuidadosamente las cuestiones relativas a la naturaleza y a la historia y al arte. Y la poesía como actividad humana, en su rotunda soledad.

       Uno de los secretos de esta obra es su incondicional amor por el ensayo, la poesía y la escena, que suponen que solo la emoción perdura.
“Lluvia de palabras”, “colores simbólicos”… énfasis en cómo la lucha empieza en lo personal, desde el territorio de lo cotidiano                       

   
   Más de una hora de conversación. Y, por sus autores, de lecturas sobrias, amables y encantadoras. A solas con lo que de verdad importa. Con lo vivido. Con el adelanto de otro lienzo.

      No sería mala idea salir a la calle, dentro del proyecto, que es una escuela de arte, en el contacto con la realidad.
      La apuesta pasa por crear un sistema de cultura de abajo-arriba, en la creación de un tejido anual, dinamizador por su capacidad de experimentación, permeable a nuevas propuestas.

     Hay que aprovechar el tiempo al máximo: leer, pensar, mirar todo. Lo importante es el trabajo, también el éxito. Todos queremos hacer un descubrimiento.
    Sólo se alcanza maestría en un arte cuando se trasciende las reglas específicas, y también para renovarlas con la inspiración externa.

 
   Destacamos la intensidad sorprendente, en una actitud vitalista con dedicación a la escritura a la manera de un proyecto inconcluso, con el concurso simultáneo de todas las artes y la constante reescritura, sin otra ambición que la creación de belleza.

       Saludamos con alegría este momento y quedamos a la espera de la segunda convocatoria, que cristalizará en un nuevo libro.

jueves, 23 de febrero de 2017

Pervivencia del teatro clásico y sus símbolos. [DIANA DE PACO EN LA ACADEMIA DE BELLAS ARTES]

       
   ¿Cuál es el atractivo de la mitología griega para haber sobrevivido hasta hoy, mucho más tiempo que otras construcciones literarias posteriores?
         La Antigüedad Clásica, perdura y vive en el presente: somos sus herederos.

         El Teatro, además de ser Literatura, es una de las Bellas Artes.

     
 Por lo tanto, resulta inapropiado sorprenderse, se concurra para hablar de Teatro, pero sí admirarse por el hecho de que en la vetusta, monumental y modernista casa Díaz Cassou, ubicada en la murciana calle de santa Teresa, sede de la Real Academia de Bellas Artes “Santa María de la Arrixaca”, donde se acogen eventos culturales propios y se incluya al Teatro. 

           Para comenzar, que el Teatro esté en la normalidad de la programación de la Academia es lógico y lúcido. Que sea la luz de la Antigüedad Clásica y su influencia en la creación teatral del presente es proverbial.

      Y que la sala de conferencias acoja en la tarde la intervención de la profesora universitaria y dramaturga Diana de Paco Serrano, entonces ya es acertada inteligencia institucional, además de diáfana acogida sagaz a la autora, que nos ha presentado una parte de su extensa obra, ¡ah, signo de los tiempos!: necesaria brevedad en la exposición


     La presentación la ha hecho el doctor y profesor Mariano de Paco… ¿les dice algo este apellido? Sí, piensan bien: el introductor, además de un experto teatral, es padre de la conferenciante. Y ahí, en la primera fila, está la profesora de Literatura y de la Escuela de Arte Dramático (ESAD) de Murcia, la doctora Virtudes Serrano…, nuevo apellido, ¿resuena en eco? Sí, piensan acertadamente, es la madre de Diana. 

      Dos vectores de amplia y densa carga teatral, además de progenitores, han confluido en su hija, Diana de Paco Serrano, quien lo vivió, primero, como un juego en la infancia y, después, —con catorce años, nuestra autora residió, por estudios, en Alemania—, su continua participación responsable en intelectuales tareas familiares de lectura, análisis y de corrección de originales antes de editar.

     Y hoy, Diana, vestida de negro elegante, como los artistas en momentos importantes, autora de contrastada calidad, supera la docena de obras teatrales publicadas, otras de próxima aparición. Y en diversos escenarios nacionales, varias representadas. Y casi todas ellas traducidas al inglés, al francés, al italiano, al griego y otros idiomas.
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    Los padres son, indiscutiblemente, padres. En este caso, al tándem Mariano/Virtudes no se le obnubila la mirada crítica sobre la obra de su hija. En sintonía con el espíritu clásico de la tarde en la Academia, aun con todo el cariño, aseveran que la exigencia cualitativa a la obra de Diana, al margen del parentesco, se le aplica lo que ya estableció Parménides de Elea, —de los primeros que filosofaron—: “Lo que es, es; y lo que no es, no es”.
   
          Sin excluir el sentido del humor del que los tres hacen gala en sus intervenciones y apostillas. 
  
      De contado se supera lo que podría fácilmente llamarse predestinación. Queda claro desde el principio: ‘lo’ de Diana es vocación y profesión, además de herencia y oficio. Escribir teatro es un viaje iniciático que supone una transformación, donde la profundidad del misterio debe ser abordada con sencillez.

      Sabido es que en Teatro no hay nada improvisado, (hasta la improvisación está prevista). Si hemos hablado de herencia concurrente dramático—escénica en Diana, ella, a su vez, ha acudido para hablarnos de La Cultura Clásica en mi creación dramática”, que señala y destina, amplía extiende grande y merecidamente, a todos los habitantes de la geografía occidental.        Nos hace recipiendarios de la Literatura y de la Tragedia Clásica griega, y así nos lo anota y explica.

Comienza Diana su disertación asegurando que, primero intuitivamente y, después, de manera consciente, el estudio de la Antigüedad Clásica se vincula con su actividad de escritora dramática: inspiración y camino hacia la creatividad.
      Es una de las características de Diana de Paco que, con prodigiosa imaginación, narra fluidamente: personajes, paisajes, escenarios, imágenes evocadoras.
     En su dramaturgia, el pasado clásico y el presente contemporáneo respiran a la vez. Y en todos sus trabajos gravita el espectáculo.

   
    Sus personajes son seres humanos, conservados y extraídos de antiguas vasijas helénicas, de regreso al teatro originario en una sugestiva correlación con la caverna platónica y en un ceremonial intenso que emociona e inquieta. 
     Con intenso aliento dramático, esquiva el artificio de la dispersión técnica, propiciando que el texto y la historia que cuenta sea elocuente, emocionante, dolorosa a la vez que plena de amor a la vida y cercana con quienes sufren. 
       Aún resuenan los ecos admirativos por sus obras Polifonía y, también, “De mutuo acuerdo” en el teatro Romea de Murcia.

         Su principio como autora lo sitúa en la obra “Eco de Cenizas”, donde hay relación evidente con el mito de la caverna platónica.
     En obras como “Lucía”, emplea y encaja el mito de Electra y su pervivencia en el siglo XXI, (la figura que representa la atracción afectiva de la niña en la figura del padre, Agamenón. Esta obra se escenificó en Alicante, en 2012), transportada al presente. Son los valores por los que el mito se convierte en símbolo, en ideas universales. La protagonista, ‘Lucía’, ha perdido a su padre, y se ve reflejada en su historia al igual que le ocurrió a Electra.

    En la coherencia de mitos y personajes,  Dianala autora, resalta y dispone la estrecha relación de 'Lucía' con la Orestiada, obra en la que es común de la presencia de Electra y la venganza de la sangre derramada. Orestescon su hermana Electra, hija que adoraba al padre, jura venganza ante la tumba de Agamenón.
     Y en este momento y coyuntura, Diana señala la gran importancia que para ella, y para su contacto con el público, tuvo la adaptación que en 2006 hizo de la “Orestiada” para la compañía ‘Alquibla teatro’, que fue seleccionada para el Festival de teatro clásico de Mérida.

      Seguidamente, habla de “Polifonía”, también llevada al escenario en varias ocasiones, (se estrenó en Sevilla en 2016 y también en Murcia), con la nota distintiva de interpretación cromático-filosófica, por los colores empleados en las vestiduras.
       Diana reúne a las voces de las mujeres griegas heroínas, que se distinguieron por hechos ilícitos, criminales, en respuesta a la conducta observada en sus hombres, que en ‘Polifonía’ se enfrentan a ellos:
    
        · Penélope, la paciente que espera al inconstante Odiseo/ Ulises.
     
· Medea, arquetipo de hechicera, enamorada perdidamente de Jasón, por quien mata a sus propios hijos.
     
· Fedra, esposa de Teseo, padre de Hipólito, se enamora de este pero él rechaza a Fedra, quien se preocupa porque su esposo nunca llegue a enterarse de su secreto amor.
    
· Clitemnestra, quien con su amante, asesina a su esposo, Agamenón.

     Cuatro figuras femeninas trágicas para resaltar el arrojo de la condición femenina, contra silencio y la sumisión doméstica: se abren su propio camino, ciertamente trágico. Pasiones humanas en un mundo de sorprendente colorido.


La obra dramática “La antesala”, se sitúa en lo que sería la puerta, la antesala de la muerte. Se generó a raíz del 50º aniversario de la muerte del escritor José Martínez Ruiz, “Azorín”. Surgió de los fundamentos de los diálogos de los muertos y el paso por la laguna Estigia, camino de la otra vida.
    Y aquí, Diana, que es una excelente comunicadora, acude a su propia experiencia para cimentar la historia dramática. La situación que, de sí misma, refiere: aprendió piano, pero no sentía inclinación; estudió solfeo y no tendía al canto.
Es decir no destacaba en nada… hasta el momento.
      Lo que aprovecha para construir al personaje, ‘Pepe’, quien no tiene méritos para ir al cielo, tampoco al infierno; por lo que lo devuelven a la Tierra, regresa a la antesala y le dan la oportunidad/tiempo para hacer algo productivo y meritorio.

(Momento que Diana emplea para referirse a su monólogo “Perros”, donde el protagonista se llama ‘Diógenes’, sobre la obsolescencia programada, donde todo tiene fecha de caducidad, en relación con la filosofía cínica).
       Sabemos que la catarsis es un elemento insustituible y caracterizador de la tragedia, tal como se concibió en sus orígenes en el teatro clásico griego. Aristóteles explica en su «Poética», que se produce, a través de la compasión, tras ser copartícipes del sufrimiento de los personajes.
        Hay otra catarsis que la dramaturga Diana de Paco emplea y maneja como nadie: la catarsis del humor y de la risa.

        Pero hoy tocaba hablar de los personajes de tragedia.
        De las comedias se vendrá otro día, en otra ocasión, (que esperamos próxima).

   
 El libro “Casandras”, su última publicación recién salida de imprenta, contiene 5 obras. (Son mujeres que, de algún modo, comparten las características de Casandra, "la que enreda a los hombres", mujer que posee el don de la profecía, habilidad que se le convirtió en dolor y frustración). Es propio del imaginario griego clásico que la mujer sabia es temida, y Casandra simboliza a las mujeres inteligentes e intuitivas, que son miradas con prevención, cuando no con desprecio, por los hombres.    Diana otorga a la mujer un papel protagonista.

      Lo que reflejan las tragedias, dice Diana, son modos de comportamiento (violencia, maldad, corrupción política…). Los esquemas se repiten a lo largo de la historia, llegan enérgicos y sobreviven en nuestros días. La violencia se transporta a los escenarios, ya sea como denuncia, expiación, crítica o hecho estético. El teatro es un reflejo de nuestro entorno, un espejo donde contemplar con otros ojos la realidad que nos afecta. Y los conflictos humanos tienen el protagonismo en el teatro de Diana de Paco.

La intervención de la autora y profesora finaliza con la visión del vídeo promocional de ‘Polifonía’, (en la que construye un espectáculo con una estética actual. Es muy visual, pero al tiempo respeta la estructura y la palabra). Su puesta en escena pretende crear un espacio que permita al espectador disfrutar sin obstáculos, y con animado coloquio sobre características de personajes clásicos con toda vigencia en el siglo XXI. Los nombres de los héroes y de las heroínas perduran; subrayan la fragilidad de la condición humana.

     El itinerario dramático hilvana, en una búsqueda de respuestas sobre la vida y la función de la creación artística, desde la Grecia clásica al mundo de hoy, las hazañas y pesares de aquellos héroes trágicos sujetos a los designios de los antiguos dioses con los latidos de la actualidad crispada: el dolor incide igual en todas las épocas: la sangre viva de los clásicos es nuestra misma sangre.

         Ha resultado interesante y amena la conferencia y el coloquio.
         Los asistentes lo han pasado bien.
          Yo, aún mejor.

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Nota final.- ¿Conviene ya, pues méritos hay, que se abra el correspondiente procedimiento para que Diana de Paco Serrano sea investida como académica de Bellas Artes?  

martes, 21 de febrero de 2017

RAMAS Y LEÑO EN VÍNCULO: PERTENENCIA Y EMANCIPACIÓN. EL CÍRCULO / CICLO VITAL

   “…Tengo dos caras
porque soy signo lingüístico..."

      escribe y dice Alberto Caride, en la presentación—recital de su último poemario titulado:

“…una lluvia de cenizas
que anega el alma porosa,
un silencioso tiempo
para digerir en silencio los cristales".

      Presentación de poemario. 

 “'La rama nunca se desgaja limpia del leño'”


   El escenario —como no podía ser de otra manera— es el Café Zalacaín, y el tiempo, la noche del lunes.
(Alberto Caride es coordinador de los “Lunes poéticos de Zalacaín”).

Alberto tiene publicados el libro 'El viaje en el que te conocí' (2009) y los poemarios 'Narciso despeinado' (2012) y 'Ciudades Jirón' (2014).

       Hablemos del recital, acuerdo entreverado, con avenencia entre poemas y canciones, trama y urdimbre, fórmula que ha orientado esta presentación poética hacia un recital—concierto: breves poemas, —o fragmentos de otros más extensos—, recitados por Alberto Caride, y las estrofas de canciones interpretadas por el cantautor y también poeta, Juan Manuel Sánchez Meroño, delicada voz en tono intimista: se entrecruzan, como aviones de certamen en tiempo de vuelo de riesgo, sin colisionar, resguardados por la guitarra solista de Jorge Meroño.

         Este proceder enhebra voces, música y palabras concurrentes y compartidas. (No conocía esta modalidad, —por inexperiencia—. Es interesante y se agradece que haya innovación en las muestras poéticas). Mezclar la ceniza con la tierra del nuevo tiesto.

      Alberto sigue desgranando sus versos: “…respirar solo luz con los ojos…”; mientras Juan Manuel, en correlato, canta “Exilio” [“A un kilómetro de Francia/ las tormentas comenzarán… / las promesas se hundirán…”] y se traba con las palabras que siembra y desgaja de su leño el poeta: “…De tu ausencia / de tu encuentro / sigo huyendo”.

       Los poemas de Alberto Caride no tienen título, solo van numerados.
         Por ejemplo, ‘Poema núm. 3’: “para ser ceniza / mejor exiliado viento…”, la Poesía como restos de la ceniza de lo vivido: “…siento mis versos como hordas bárbaras…”, “…la ecuación de polvo / y aire, de contracción / y siembra…”

        Destacamos el empleo de vocabulario geométrico: “…círculos concéntricos / cada vez más tristes…”, de composición planetaria (“…ya se ocuparán de mí en la Tierra / ahora que asciendo y vuelo…”), porque el poeta sabe que el futuro e otro y están abiertas todas las vías:

Somos el camino
y su abrigo
y las velas izadas del marinero”.

          Canta Juan Manuel a la primera rima de Bécquer, mientras Alberto trenza sus palabras poéticas en los intersticios que abre Juan Manuel: “…si pudiera poner mis manos / en las tuyas / y al oído contártelo a solas…”
   
Interpreta Juan Manuel el famoso poema de Juan Ramón Jiménez, “El viaje definitivo”,


Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando.
Y se quedará mi huerto con su verde árbol,
y con su pozo blanco.

(Y Alberto Caride desmenuza sus versos entre los de Juan Ramón, dedicados a la ausencia definitiva de Leonard COHEN)

Todas las tardes el cielo será azul y plácido,
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.

Se morirán aquellos que me amaron
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y lejos del bullicio distinto, sordo, raro
del domingo cerrado,
del coche de las cinco, de las siestas del baño,
en el rincón secreto de mi huerto florido y encalado,
mi espíritu de hoy errará, nostáljico...

Y yo me iré, y seré otro, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando”.
(Juan Ramón Jiménez)

   
     Alberto ha compuesto la influencia, el estremecimiento de un momento estelar que le impresionó, —como a muchos—, la súperLuna:


            “…Volver puede ser un exilio
como partir puede ser un encuentro…”

       Y aquí se produce un punto de inflexión y cambio de ritmo en el recital, donde las canciones se aceleran en un lirismo amable y optimista.

“¿Qué tendrá de austero / ese gesto con que precisas / el momento de volver…?”
“¿Qué tendrá de malo / esa desazón que invita al cambio?
    Y a nacer una vez más”.

     Caride expone su poemario de incendio, ceniza y destrucción, (“…soy la sucesión de una pregunta / retórica constantemente respondida / en el tiempo”).      También de esperanza: génesis que abrió paso a él mismo y génesis que cierra el círculo con la aparición de su hijo, que hereda la historia y construirá la suya propia; en confianza y coherencia con el empleo de la terminología geométrica y de mecánica celeste: círculos concéntricos, cometas, hielo sucio, gravitación universal…

“… Y pensar que lo mejor de mí
estaba en tu vientre blanco…”
(…) Eres fruto de un instante
de dos cuerpos unidos en la fascinación…
…lo que queda tras vaciarse el uno en el otro”.

     Humano camino abierto que nace en el presente pleno de esperanza y de futuro.

     Es el punto en que se clausura el círculo, lo canta Juan Manuel:

          “…Arden los mares y los desiertos
y todas las sombras del mundo;
Arde la culpa de nuestro deseo.
Esto es el incendio.
Somos un incendio sin control…”

                       Al público asistente le ha gustado.
                   A mí, también.


     
       Y en la noche amable, de regreso a casa, una mirada a la plaza de santo Domingo.